¿Son tan escasas las relaciones duraderas entre hombres como parece?

El otro día me encontré con un amigo que llevaba sin ver mucho tiempo. La última vez que me lo encontré fue en su casa hace meses y me presentó a su nueva pareja. Un chico francés muy agradable y guapo. Esta vez vino él a la mía de visita, aunque a diferencia del último encuentro volvía a ser un chico soltero y entero (Bueno dejémoslo en soltero). El francés ya era historia. Mi amigo había decidido romper con él y eso que meses antes había salido de una ruptura y estaba muy deprimido porque pensaba que a su edad no encontraría nunca más otra pareja medio en condiciones.

Más tarde después de este encuentro ya en casa descansando en el sofá, me dio un poco por pensar en el tema. La verdad es que no pasan 2 meses sin que algún conocido mío termine separándose de su pareja independientemente de que lleve con ella un par de meses o varios años. Algunos incluso no han conseguido nunca una pareja que se pueda llamar medianamente estable. Alguno incluso la tiene desde hace años e igualmente es el tiempo que lleva engañándola con otro. En esos casos lo sabe todo el barrio menos él. Una de dos o todas mis amistades son genéticamente incompatibles para vivir en pareja o es algo habitual hoy día en la sociedad por alguna extraña razón. Yo me pregunto si incluso es algo que sólo nos ocurre a los homosexuales, ya que hace poco mi mejor amiga también me ha contado que una amiga suya ha estado engañando al novio con otro.

En esta ocasión que os cuento, mi amigo estaba harto de que el francés nunca quisiera salir de fiesta ni al cine siquiera. Él quería siempre estar en casa en plan tranquilo, cocinarle, mimarle. Muchos seguro quisieran un francés así. Al parecer para mi amigo era insoportable esta situación y eso que él nunca ha sido el rey de las fiestas. La relación anterior de este amigo termino rota porque su antiguo novio era justo lo contrario le gustaba demasiado salir, viajar, estar a su bola. Tenían una especie de relación a distancia. En cuanto mi amigo le pidió que se vieran más, el otro no estaba dispuesto a cambiar lo más mínimo su relación. En muchos otros casos los problemas surgen en la cama, el uno tiene unos gustos en la cama que el otro no suple.

Se podrían poner cientos de casos que hacen que una pareja se rompa. Lo interesante del tema es que tengo la sensación que en la mayoría de los casos que conozco no es el hecho en sí concreto lo que rompe la pareja, sino desde mi punto de vista la falta de comunicación que termina en una situación psicológicamente insoportable. Por ejemplo mi amigo estaba harto de que el francés no quisiera salir de casa, pero él tengo la sensación que tampoco le ha dicho seriamente nunca lo importante que era para él salir en alguna situación concreta. No creo que mi amigo suponga un caso especial. La mayoría de parejas que conozco, siempre tienen falta de comunicación. El uno no cuenta algo por miedo a una negativa. El otro por miedo a una reacción desorbitada. Nadie le cuenta al otro con palabras normales que falla o que le gustaría que el otro mejorase. No suele ser culpa incluso de uno solo. Si alguien nos cuenta que quiere cambiar algo, muchas veces nosotros mismos tampoco tenemos el más mínimo interés por variar nada por el otro y lo digo por experiencia propia. ¿Tan egoístas nos hemos vuelto hoy día que no somos capaces de ceder lo más mínimo y llegar a un compromiso en nuestra propia relación? Una relación a mi entender es cosa de dos, sin embargo yo mismo muchas veces no doy a ceder y lo quiero todo. Eso no puede terminar funcionando nunca. En una pareja debería ser el hoy por ti y mañana por mí. Puede que hoy día sea más sencillo mandarlo todo al garete y buscarnos a otro que intente encajar mucho mejor que ese que teníamos. A lo mejor nos hemos vuelto muy superficiales y nos tomamos una relación como la visita a un local nuevo, si nos termina cansando nos buscamos otro nuevo. Total el Grindr y compañía están llenos de perfiles, para ser descubiertos ¿No?. En el fondo es un poco deprimente. Siempre buscamos algo más de lo que tenemos y nunca intentamos mejorar o disfrutar lo que ya hemos conseguido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*